La demanda de soluciones “Compra ahora, paga después” (BNPL) en el comercio B2B es considerable y crece rápidamente. Las investigaciones muestran que el 80% de los compradores B2B esperan ahora experiencias de compra similares a las B2C, y que el 74% está dispuesto a cambiarse a competidores que ofrezcan mejores opciones de pago. Este cambio está impulsado en gran medida por los «millennials», que ahora acaparan el 73% de las decisiones de compra B2B y esperan experiencias de pago modernas y flexibles.
Las presiones económicas están intensificando esta demanda, ya que las empresas tratan de preservar el flujo de capital en medio de la creciente inflación y la incertidumbre económica. Las soluciones BNPL responden a esta necesidad permitiendo a las empresas realizar las compras necesarias aplazando el pago, lo que resulta especialmente valioso para las PYMES que carecen de poder de negociación para obtener condiciones favorables con los proveedores. Los beneficios son significativos para ambas partes: los vendedores aumentan las tasas de conversión y el tamaño de sus cestas, mientras que los compradores obtienen una mejor gestión del flujo de capital y en la flexibilidad de las compras.
Con el pronóstico de un aumento del comercio electrónico B2B a 2,8 billones de dólares en 2024 y de que más del 50% de las ventas B2B se realicen online en 2025, las soluciones BNPL se están convirtiendo en algo esencial y no opcional en el panorama B2B. Los métodos de pago tradicionales se consideran cada vez más anticuados y complicados, mientras que el BNPL ofrece la experiencia fluida y flexible que exigen los compradores de las empresas modernas.